jueves, 18 de febrero de 2021

La historia de como te conocí

Ya terminó el paseo y dejó a Silvan, hacía buen día para salir a dar unos kilómetros y sacar unas buenas fotografías.
Cogió la cámara y se dispuso a ello y al salir de la puerta se encontró a una de sus mejores amigas, Paula.

- Ey tía que hace semana que no me llamas ni quedamos y ya iba a tu casa, y sí me lo dijo Tima.

- Cómo estás? te iba a llamar pero esta semana he tenido historias, sí le puse a Tima unas cortinas y no veas la tabarra que me dio hasta que no se las puse.

- Ya ya, no me lo digas se como es, no para hasta conseguir lo que quiere y tú no obtengas beneficio de ello, solo ella.

- Jajajaja sí, oye porque no te vienes a hacer una caminata por senderos, serán 4 o 3 como alguna que otras veces, es que voy hacer fotos y a desconectar con un poco de hierva.

- Si claro no tenía nada más que hacer que visitarte y tengo horas y lo de la hierva me a convencido, es lo único que a servido para que dejase el dichoso tabaco, por lo menos cuando pienso en ello no me dan ganas de encenderme uno..

- Un mes sin fumar tabaco gracias a la marihuana, no te quejes y no cantes victoria porque de un día para otro te vuelvo a ver en los estancos comprándote uno.

- Ya lo dudo, viendo el dinero que me ahorro ya no me gasto más en un paquetillo de tabaco, no soy como mi hermana que creo que va por los 2 paquetillos diarios.
Hacia donde vamos?

- Vamos por el camino recto del segal que me apetece hacer fotos desde la montaña y tirarme un rato en el verde.
2 paquetes de tabaco diarios, y sigue viva?

- Bueno de momento, dentro de unos años me lo vuelves a preguntar jajajaja.

Caminaron a paso medio viendo si se podía sacar alguna foto del momento mientras se contaban historias del trabajo.
El día era perfecto para una acampada o ruta de senderismo.



domingo, 24 de enero de 2021

La historia de como te conocí

Los padres de Ter vivían en la gran ciudad y venían a visitarla de vez en cuando, no eran muy de campo y pueblo pero se acostumbraban a pasar algún fin de semana.
Teo y Mariana.
Ter tenía un perro que se llamaba Silvan, era un Yorkshire pero estaba cruzado, un perro que se encontró de cachorro por la calle y lo rescató antes de que lo atropellaran o se lo llevará la perrera.
Le gustaba mucho estar en la terraza de la casa que daba a unas vistas a la montaña y carreteras comarcales y caminos del pueblo, un paisaje para quedarte un buen rato mirando. 


Tenía colocada una cama especial para perros y le encantaba morder su hueso, cuando Ter volvía del estudio siempre lo sacaba cerca del campo ya que muy lejos no estaba, pues su casa estaba cercana a los caminos y senderos del pueblo.

Era de mañana un sábado y después de una noche tranquila y una cena ligera se levantó a las 9:00 y se dispuso a llamar a sus padres.

- Mamá, cómo estás?
Vas a venir hoy a visita con papá?

- No hija no, a tu padre le ha salido un choyo con sus amigos de la empresa y se van de evento.
Pero no te preocupes que al próximo Sábado si que iremos que quiero volver a comer esa paella de verduras que haces tan rica y saludar a Fina que hace que no la veo y espero coincidir con ella.

- Sí, creo que el Sábado que viene estará en el pueblo o eso me dijo, quedar y tomáis un café que siempre se lo digo.
Bueno mamá pues te dejo que voy a sacar a Silvan a pasear que ya me lo está pidiendo a gritos.

- Venga ya Silvan pero si aún no has ni comido como tienes ganas de salir, es temprano de mañana.

Se preparó una taza de cacao instantáneo, se lo tomó y le puso la correa para salir a marchar.


jueves, 24 de diciembre de 2020

La historia de como te conocí


Hacía calor, un Sábado, la gente tomaba algo en las terrazas mientras veía jugar a sus hijos en el parque, mientras que el trafico escaso lo convertía en un día perfecto de tranquilidad.
Ter dejó todo en el estudio y guardó las fotos en uno de sus portátiles, sin ganas quiso ayudar a Tina con la decoración de la casa.
Salió del estudio  y se dirigía a la casa de Tina cuando caminando decidió parar para comprar unos churros con chocolate, típico dulce mañanero.
Llegó a la casa y un timbre ligero sonó, din don.

- Que bueno que al final llegaste, pensé que ni ganas de venir y más para decoración cortinera.
- Aja, churros con chocolate, lo que más me gusta y lo que más me engorda.

- Claro ya sabes que compro lo mejor para mi mejor amiga, esta te la debía por hacerme venir a ponerte cortinas.
- He comprado varias y no se cuales poner, aun que yo creo que las verdes pistacho están bien y para lo que me costaron ya pueden estarlo.



- A mí si me da igual  el color y la forma mientras termine pronto de ponerlas.

- Oye cuando piensas llamar a Paula para que vayamos las 3 juntas a comer por ahí, desde que quedamos 
en la pastelería y nos tomamos un té ya no hemos vuelto a quedar.

- Sí sí, sabes que ultimamente tengo mucho trabajo en el estudio, comuniones, bautizos, bodas y casi todo de una, claro como tú a tu medía jornada no le afecta.
Paula podría pasarse por el estudio esta semana que es la navideña.

- En noche vieja haremos algo no?

- Sí, seguro que iremos de cena o haré una cenita en mi casa, creo que ya lo propuse.
Anda dile que se puede traer al imbécil de su novio ese que siempre esta amargado por cualquier cosa.

- Creo que se está sacando un master de no se que y también el carnet de conducir y por eso esta siempre tan desesperado.
Pues sí, las cortinas verde pistacho quedaron bien, no las quiero cambiar por las otras.

- Menos mal porque si nos te las tragabas, lo digo enserio, lo de estar subida a una escalera no es lo mío.
Vamos a comer los churros que el chocolate ya estará tibio.

- En fin vamos a engordar, bueno, yo voy a engordar tú no.

Se hizo tarde y Ter se despidió de Tina y marchó para su casa.
Todo seguía igual en la calle y el calor se mantenía, era extraño porque estábamos en invierno.

sábado, 19 de diciembre de 2020

La historia de como te conocí: En un pueblo llamado Safi con muchas vistas y un gran lago...



Era un pueblo de los que parecía una mini ciudad, muchas tiendas pequeñas y una gran rotonda con una gran fuente que destellaba agua por sus grandes bocas.
Las calles principales eran grandes y llenas de bares y restaurantes, mientras que te adentrabas las calles eran estrechas y con pequeños comercios antiguos y pastelerías en las que te podías tomar un chocolate o un té.
La gente era amable y predominaba la gente mayor pero los jóvenes cada vez se hacían más el animo de vivir en el, aun que veraneo siempre venían de visita a ver a sus abuelos.
Había una estación de tren que conectaba con la gran ciudad a 70klms, el pueblo más cercano estaba a 10klms pero era mucho más pequeño y antiguo pero conocido por hacer pastas y turrones.

La protagonista de esta historia se encontraba en el campo haciendo fotos de animales y paisajes bonitos, era una de las protagonistas...
Se llamaba Ter, tenía 31 años, era una lesbiana moderna, tomboy, con estilo, segura de si misma.
La fotografía y el arte era lo que más le gustaba aún que en el dibujo se estaba adentrando, pintaba alguna cosa pero la fotografía era lo que más le gustaba.
Ganaba dinero con sus fotos y haciendo fotos en una tienda estudio donde hacía fotos para books, moda y fotos de carnet, lo que el cliente pidiera ya que hacía fotos para bodas.

Tenía una casa al lado del campo y desde su terraza se podía ver las montañas, 2 dormitorios, un comedor pequeño pero acogedor con una bonita chimenea.
Sus dos mejores amigas vivían 3 calles más abajo Tina y Paula

- Bueno ya terminé la sesión voy a irme para el estudio a guardar estas imágenes, he quedado con Tina para ayudarle con la decoración de la casa y no tengo ganas.

En un instante cogió el teléfono móvil y marcó.

- Tina estás ahí?
- Sí Ter, vas a venir a decorar mi casa que ya tengo ganas y lo tengo todo preparado, si vieras la cantidad de cosas que quería venderme el de la tienda a precio de ganga ni te lo imaginas
- Enserio no te llevarías media tienda, tengo poco tiempo si voy a estudio a guardar esas fotos, salí de temprano para ir al campo a hacer muchas fotografías.
- Venga que seguro que te gusta y tampoco compré tanto, solo quiero que me pongas las cortinas que van a juego con el sofá.
- Esta bien ya voy, paso las fotos y en un momento estoy ahí.
- Ok te espero, no tardes.
- No chao.

Guardó el teléfono y se marchó al estudio.